12 Cortas historias de los verdaderos reyes del fracaso


Las cosas no siempre salen como queremos. Renegamos, lloramos, gritamos, pero ahí estamos de nuevo intentándolo. Lo bueno de que no todo salga bien a la primera, es que aprendemos de nuestros errores.

Muchas veces nos reímos de ellos, porque resultan divertidos para uno mismo y para los demás. Hoy te mostraremos algunas historias de personas que fracasaron en el intento y esto se volvió realmente gracioso para los demás.

#1.

Mi novia usa crema depilatoria. Una vez el frasco se arruinó y no se le ocurrió mejor idea que verter la crema en un frasco vacío de champú. ¿Adivina quién una vez salió del baño calvo como una bola de billar?

#2.
Una vez cuando era chico corrí alrededor de la cocina, resbalé y caí directamente sobre un molde de hierro para las galletas que estaba en el suelo. Lágrimas, llantos, dolor. Y me quedo una cicatriz. En la cola, con forma de corazón.

#3.
El ramo de novia me golpeó en la cabeza, rebotó y cayó en manos de otra chica. Está todo mas que claro con mi vida sentimental.

#4.

Una vez, con mi compañera de trabajo decidimos celebrar el cobro del salario. Fuimos a un bar, tomamos un poco y luego un poco más...

Ni siquiera te imagines qué vergüenza da estar por la mañana frente a tu esposo con la cabeza medio afeitada, con un mojo morado, muletas y un disfraz de Minion.

#5.
Mi novio quedó shockeado cuando me vio sacar de la cara una máscara transparente. Un par de minutos estuvo paralizado y solo tuvo un tic nervioso. Pero luego al parecer reunió fuerzas y me preguntó con toda seriedad: "¿Tu piel se desprende por capas cada tanto?"

#6.

Soy un estudiante y conseguí un trabajo en la oficina municipal de la ciudad, en el área que se dedicaba a cortar árboles. Fui despedido el primer día porque lloré por la caída del primer árbol contando sus anillos, eran 212 en total.

Soy un leñador sentimental. Por suerte no fui a trabajar a un matadero.

#7.
Hace poco me compré un secador de cabello moderno. Decidí experimentar y armar un peinado para caminar por el departamento y rascar el techo. Lo logré. Cinco minutos después me enganché con la lámpara, me enredé y me quedé en medio de la habitación durante 4 jodidas horas, porque no pude desanudarme ni agarrar el teléfono.

Deberías ver la cara de mi novio, que no había podido comunicarse conmigo, se preocupó, pidió irse antes del trabajo y al irrumpir en el apartamento me encontró en esa situación. Ese idiota durante media hora se rió de mí y mandó fotos a sus amigos.

#8.

Me encantan los detectives. Tomé un libro en la biblioteca. Apenas comencé a leer noté que alguien había tachado el nombre de uno de los personajes y puso: "Este es el asesino".

#9.
Entré al baño sin prender la luz, ¡y un fantasma me atacó! Él tiraba sus patas heladas hacia mí, estaba húmedo, se hizo frío... Y al parecer decidió poseerme y comenzó a meterse en mi boca. ¡Pegué un grito! Mamá entró corriendo y prendió la luz.

Todo estaba bien, solo una sábana recién lavada había caído sobre mí.

#10.
Llegaba muy tarde y encima había un tráfico terrible. Decidí estacionar el auto y caminar. Llegué bien a la inspección técnica de vehículos. Pero sin el auto.

#11.

Mi novio se tomó muy mal la noticia de nuestra ruptura. Él perforó todos mis libros de texto con un taladro. La parte de abajo, donde está el número de página.

#12.
Conseguí una beca en una empresa. Todos los lunes hacíamos un sorteo para ver quién preparararía café para todos durante toda la semana. Por cuarta vez consecutiva sacaron un papelito con mi nombre. Resultó que lo habían escrito en todos los papelitos.

#13.
Hoy en la esquina del centro comercial vi a una mujer en una extraña pose. Parecía que se sentía mal. Me acerqué por detrás y la tomé por los hombros. Le dije: "¿Cómo estás? ¿Necesitas ayuda?" Se escuchó la carcajada de las vendedoras. Era un maniquí.

#14.

Después de que a mi teléfono se le rompiera la pantalla comenzó a vivir su propia vida. Le escribí al peluquero en el messenger que estoy muy contenta con mi nuevo color de pelo. Después del elogio, el teléfono envió 10 smiles vomitando.

Lo noté recién un mes después, cuando nuevamente decidí pedirle un turno.

#15.
Le estuve contando algo a mi esposo en el auto durante diez minutos sin interrupción. De repente vi que trató de manera automática de bajar el volumen de la radio, que estaba apagada.

#16.
Quiero proponerle matrimonio a mi novia, entonces compré un anillo elegante con una caja. Un día, por alguna razón decidí probarlo. Me lo puse, lo admiré y no me lo pude sacar. Lo intenté. Ni con jabón, ni con aceite, ni de ninguna forma quiso salir.

En 30 minutos mi novia regresaría del trabajo y entonces me propuse matrimonio a mí mismo.

#17.
Solo yo puedo chusmear la página de la esposa de mi ex, mirar sus fotos, estornudar y ponerle un like con mi nariz.

#18.

Me enamoré de las pantuflas rosadas hechas de piel artificial. Las compré. Caminé por la casa contenta durante toda la tarde y cuando me fui dormir las dejé debajo de la cama.

Por la noche me levanté a tomar algo, bajé las piernas, ¡y entendí que había pisado algo! Primero pensé en un gato. Pero... ¡No tengo un gato! Creo que hasta los vecinos escucharon mis gritos.

#19.
Hice una montaña de panqueques para mis compañeros de trabajo estadounidenses. Uno de ellos tomó un cuchillo y los cortó como si fuera una torta.

#20.
Hoy entrené a una mosca. Durante 10 minutos pasé el ratón por la pantalla y la mosca iba de un lugar a otro. Durante los 10 minutos detrás mío estuvo parado mi jefe mirándome en silencio.

#21.
Me quedé en la puerta apoyando la espalda contra el quicial. Estornudé, golpeé mi frente con el quicial opuesto, rebote hacia atrás y golpeé mi nuca con el quicial sobre el que estuve apoyada.

#22.
Al abrir el tarro de crema Nivea lamí la lámina.
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