12 Cortas historias de padres que educan a sus hijos usando una gran imaginación


Todos los padres alguna vez han sufrido con que sus pequeños desobedecen a sus ódenes y hacen berrinches. Algunos padres son tan ingeniosos que usan la imaginación, el humor y la astucia para dar a sus hijos pequeños lecciones que jamás olvidarán en su vida.

En el siguiente artículo te contaremos algunas historias de lo que hacían algunas padres para educar a sus hijos.

#1.

Cuando con mis padres íbamos al campo, todas las mañanas mi padre ponía un Huevo Kinder a las gallinas, y yo estaba segura de que las gallinas mágicas los ponían especialmente para mí.

#2.
Cuando era niño, con mis padres fuimos a Francia y me amigué tanto con el gato de los vecinos que quise llevármelo a casa. Mi madre me lo negó y cuando me puse a llorar, mi padre se me acercó y me dijo:

“Sería bueno llevarlo con nosotros, pero este gato habla francés y nuestros gatos hablan español. No va a poder ser amigo de ellos y se sentirá solo”. Me pareció lógica esa explicación.

#3.

Tenía 5 años cuando mi papá me convenció de que era un agente secreto. Dijo que tenía su propio laboratorio y una vez que me llevó a hacer una tarea especial, donde tuvimos que desactivar una “bomba” (una caja con varios LED y cables), me pidió cortar uno de los dos cables, pero en caso de elegir mal podría haber una explosión.

No podía tomar esta responsabilidad a los 5 años, así que le di a él la responsabilidad de hacerlo. También dijo que en nuestra casa había una puerta secreta a su laboratorio.

Yo estaba convencido de que era un armario y pasé muchas horas frente a él, tratando de adivinar una contraseña de voz. Lo recuerdo hasta el día de hoy.
#4.

Cuando era niño, mi padre me dijo que los kiwi en realidad eran huevos de mono y, si esperaba un rato, pequeños monos saldrían del cascarón. Los guardé debajo de mi cama hasta que se pudrieron.
#5.

Durante una semana preparamos a nuestra hija de 3 años para la cirugía de amigdalitis. Compramos capas desechables, cubrezapatos, máscaras y nos lo pusimos. Caminamos vestidos de esta manera, curábamos osos y muñecas.

Ella probó un respirador y le gustó. Al final, la niña sola, de la mano de la enfermera, fue al quirófano y se acostó, pidió traer la máscara y realizar la operación. Los médicos se reían y mi hija también. No hubo gritos ni consecuencias psicológicas negativas.

Todos pueden inventar algo así. Los doctores te lo van a agradecer y tus niños cuando crezcan también.

#6.

Mamá tenía que irse y mi hermana de 5 años no la soltaba, lloraba sin parar y luego mi padre dijo: “¿Qué tal si tenemos un día de desobediencia y hacemos todo lo que mamá prohíbe? Vamos a dibujar en las paredes y usar el maquillaje de mamá”.

Sus ojos se iluminaron e inmediatamente se olvidó de nuestra madre. Con una cinta de doble cara pegamos un pedazo del papel pintado a la pared. (“Cuando venga mamá, se va a asustar de que de verdad dibujamos en la pared”).

Dibujamos en la pared y usamos un labial y unas sombras para pintarle la cara. La niña estaba feliz.
#7.

Cuando era niño, mi madre me decía que cuando le mentía aparecía un punto rojo en mi frente (que solo las mamás pueden ver). Así que me cubría la frente con la mano cuando estaba a punto de mentirle. ¡Bien pensado, mamá!

#8.
Pasé al lado de un edificio y vi a una niña que quería dibujar un conejito en la pared. Su mamá le dijo: “No puedes dibujar en las paredes”, “¿Por qué?”, “Porque existe un artículo del Código penal que lo prohíbe”.

#9.

Le pedí a mi esposo que jugara con nuestro hijo mientras yo cocinaba la sopa. Después de un rato, escucho: “Primero, soy segundo. ¡El cambio de guardia!”. Y esto duró un rato largo, y también escuché a mi hijo caminando con paso marcado.

Luego escuché que el niño decía con una voz quejicosa: “Papá, estoy cansado, ¿puedo sentarme?”. Entré y vi que mi esposo dormía pacíficamente en el sofá y Valentín (de 3 años) en uniforme completo (capa, casco, pistola y espada) marchaba de un extremo del sofá a otro y se reportaba a sí mismo.

Le pregunté qué estaba haciendo y me respondió que estaban jugando con su papá a “El rey del sofá”.
#10.

Soy un dentista. Admiro a algunos padres por su ingenio. Algunos se acercan a mí antes de que entre su niño y me dejan un juguete o algo rico que luego yo “regalo” al niño por su buen comportamiento.

Hay una familia con dos hijos que juegan a ser superhéroes y la visita al médico es una tarea especial de superhéroes. Le dicen a los niños que los médicos tratan solo a superhéroes aquí.

Después de todo, si el superhéroe está enfermo, ¿cómo puede cumplir con su deber de salvar el mundo? De esta manera mi trabajo se vuelve mucho más agradable y fácil.

#11.

Mi mamá me dijo que si comía espinacas iba a ser tan fuerte como para poder levantar la casa. Comí algunas cucharas y luego salimos corriendo y traté de levantarla. Mamá gritó: “¡Se movió, lo vi! ¡Vamos, que tienes que terminar de comer todo cuanto antes!”.

#12.
Cuando era chico le pregunté a mi padre por qué sus fotos antiguas son en blanco y negro. Me contó que antes el mundo era blanco y negro, pero luego se construyó una máquina de color en el Polo Norte, y la Aurora Boreal son olas de color que circulan por todo el mundo.
© Genial. guru

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