10 Historias oídas por ahí sobre las personas más cercanas del mundo


Todos tenemos historias para contar y todos tenemos a alguien importante en nuestra vida sobre los que también podemos contar historias. Estas personas importantes nos han enseñado a ser buenas personas y se merecen lo mejor del mundo, por eso las amamos demasiado y siempre recordamos todas las buenas frases que nos decían y la manera en cómo nos criaron.

En esta oportunidad te contaremos algunas hermosas historias "oídas por ahí" que te alegrarán el día.

#1.

Hace poco vi la siguiente escena: una madre camina con su hijo de 5 años. El niño decide correr hacia la puerta de su casa. Corre, se resbala en la grava junto a una cerca de hierro, se golpea la cabeza contra la cerca. Se levanta, recoge su gorra y grita: “Mamá, la cerca está bien, ¡no la doblé!” ¡Está convirtiéndose en todo un hombre!

#2.
Soy estudiante. Hace poco conseguí trabajo. Ando como una zombi, nunca duermo lo suficiente. Ayer me miraron y me dieron un día libre, así que decidí, por una vez en la vida, dormir todo lo que quisiera. Me voy a la cama, y luego me levanto y miro el reloj: dormí solamente durante 30 minutos pero me sentía muy descansada.

Me sorprendí mucho hasta que vi mi teléfono: 10 llamadas perdidas de mi padre, 21 de mi madre y muchos mensajes de amigos. Todo porque no había dormido 30 minutos, sino 24 horas y 30 minutos. ¡Estaban preocupados!

#3.
Desde la infancia, mis padres me dijeron que los sueños siempre se hacen realidad. Siempre les creí y les sigo creyendo. Pero nunca tuve un sueño. Pensaba que solo se podía tener un sueño, el más importante.

Tenía 5 años cuando mi hermano tuvo un accidente y quedó en grave estado. Fue entonces cuando decidí que era el momento de tener mi sueño. Y grité con todas mis fuerzas: “¡Quiero que mi hermano viva!”. Cinco días después se despertó. ¡Lloré de felicidad!

#4.
Mi mamá me escribió: “Te extraño”, 420 km y 6 horas más tarde llegué, comí el puré más rico del mundo y miré la sonrisa feliz de la persona que más quiero.

#5.
Hace poco mi madre comenzó a engordar mucho. Ahora va al gimnasio, solo come ensaladas y se nota que está sufriendo. Hoy, papá llegó a casa con un paquete de sus pasteles favoritos y le dijo que la ama tal como es.

Y que la amará toda su vida, lo más importante es que ella sea feliz. Ahora, las dos estamos comiendo pasteles y regocijándonos de felicidad. ¿Dónde puedo encontrar a un hombre tan sabio como mi padre?

#6.
Amo a mi hijito de 6 años. Es una copia de mí. Su risa contagia a todos con energía positiva, y su curiosidad puede volver loco a cualquier adulto. Realmente quería un heredero, y estoy muy feliz de que mi esposa me haya dado un hijo. Y él también me ama. Acaba de aprender a escribir y ya me dejó un mensaje: “Papi, te amo”. Lo escribió sobre mi auto. Con una piedrita.

#7.
Hace 15 años, mi abuelo le prometió estúpidamente a mi abuela que, mientras él la amara, no se afeitaría la barba. Y es muy obstinado, así que de verdad no se ha afeitado la barba en 15 años. Le creció hasta el ombligo, se hace trencitas. La abuela lo llama “mi terco barbudo favorito”. Me conmueven.

#8.
Mi abuela, en lugar de tejer, trabaja como modelo en Praga. Una vez decidí alegrarla, le compré hermosa ropa colorida. La maquillé, la peiné, le saqué unas fotos y las puse en mi página de Facebook.

Un amigo diseñador vio esas fotos y le ofreció a mi abuelita hacer una sesión de fotos usando ropa diseñada por él. Después de esa sesión, la invitaron muchos otros y, finalmente, se la llevaron al extranjero para trabajar como modelo de más de 60 años.

#9.
Mi esposa llegó a casa PELONA... Quedé en shock, ella tenía un cabello largo y rubio. Quería gritarle, pero cuando dijo que había regalado su cabello para que hicieran pelucas para niños enfermos de cáncer, me impactó su acción. ESTOY ORGULLOSO DE MI ESPOSA.

#10.
Mi esposa y yo tenemos un mutuo “derecho a la libertad”: Una vez al año, por 2 días, nos quitamos los anillos, apagamos los teléfonos y hacemos lo que queramos. Exactamente 48 horas de completa libertad. Nunca discutimos lo que sucedió y simplemente cortamos este tiempo de nuestras vidas. 

Bueno... En 10 años de matrimonio nunca la engañé, ni siquiera llegué a pensarlo. Simplemente agarro una carpa, una caña de pescar, un libro de Borges y me voy a disfrutar de la soledad. Y mi esposa... Por el resumen de la tarjeta de crédito sé que va a un salón de belleza y sale de compras con sus amigas. Sí, solo la fruta prohibida es dulce.

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